viernes, 18 de julio de 2008

Devocional 5 (40 Días de Fe) - Un Buffet de promesas para servirte lo que quieras cuantas veces quieras




“Yo os he entregado como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. Desde el desierto y el Líbano, hasta el gran río Eufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio.” (Lectura Bíblica: Josué 1:3,4)

¿Conoces a alguien que siempre cumple sus promesas, que es cien por ciento confiable?... ¡Tú...! No mentira.
La experiencia nos dice que esas personas son muy escasas, porque más tarde o más temprano, podríamos darnos cuenta de un engaño. En cambio en Dios sí podemos confiar de hachazo. El cumple todas las promesas que ha hecho aunque algunas veces tarde en hacerlo, como fue con la promesa que le hizo a Moisés. Esto muchas veces no lo comprendemos y nos preguntamos “¿funcionan en verdad las promesas de Dios? ¿puedo escoger una a ver qué pasa?

Las promesas de Dios por más maravillosas que parezcan siempre se cumplen.

En el versículo, vemos que la promesa hecha a Moisés la cual la podemos leer en el libro de Deuteronomio 11:24. Dios la cumple, aún cuando Moisés ya ha muerto porque la promesa no era personal (¿así qué chiste no?), pero sí, si hay chiste porque la promesa era para todo el pueblo de Israel. Lo más sorprendente del caso es que Josué, el sucesor de Moisés, comprobó la fidelidad de Dios a pesar del tiempo al decir: "Y ni una sola de las buenas promesas del Señor a favor de Israel dejó de cumplirse, sino que cada una se cumplió al pie de la letra." (Josué 21:45).

Años más tarde Salomón declaró: "¡Bendito sea el Señor, que conforme a sus promesas ha dado descanso a su pueblo Israel! No ha dejado de cumplir ni una sola de las gratas promesas que hizo por medio de su siervo Moisés." (1 Reyes 8:56).

Muchas de las promesas del Antiguo Testamento están repetidas en el Nuevo y son nuestras para pedirlas a Dios, porque Dios hace algo así como una transferencia vía internet a nuestra cuenta espiritual. Dios ha cumplido todas sus promesas y hasta vemos pruebas de que ellas están por cumplirse por medio de señales que Dios nos da. Las únicas verdades absolutas que podemos creer y contar son aquellos que hallamos en la Palabra de Dios.

El predicador Carlos Spurgeon señaló: "Oh hombre, te ruego, no trates las promesas de Dios como si fueran curiosidades para un museo; sino créelas y úsalas."

Cada una de las promesas que podemos pedir en el nombre de Cristo, están garantizadas, firmadas con huella digital, con sangre, (la sangre de Cristo) y serán cumplidas por Dios para nuestro bien y para que al verte todo admiren a Dios por lo que ha hecho en ti. ¡Alucina!

Hay miles de promesas, que Dios ha dejado para nuestras vidas, así que prepárate para esperar con emoción el día en que se cumplan.

“el que confía en el SEÑOR estará seguro”
(Pr.29.25)

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