Amigos: Ayer en la mañana, estaba peocupado por que la música de adolescentes. No sólo no había sonado bien sino que algunos no habían tenido una actitud correcta.
En la mañana me fui al sofa de mi casa. Ese lugar es muy simpático para orar. La cortina hace un filtro que deja pasar la luz de la mañana como medio adormecida. Como si aún no te quisiera despertar del todo. Y me puse a orar, le pedi a Dios que me diga que hacer. Me acuerdo clarito que le dije, ¿qué hago Señor?. Y abrí mi Biblia en el pasaje que me tocaba hacer ese día.
Lei así:
No está bien lo que haces.
18 Desfallecerás del todo, tú, y también este pueblo que está contigo; porque el trabajo es demasiado pesado para ti; no podrás hacerlo tú solo.
19 Oye ahora mi voz; yo te aconsejaré, y Dios estará contigo. Presentate tú por el pueblo delante de Dios, y somete tú los asuntos a Dios.
Respondí muy emocionado: "Buen consejo Dios, gracias". Entonces eso hice: Oré y le presenté un informe de lo que había pasado y lo que veia en cada chico del minsiterio.
Despues seguí leyendo:
20 Y enseña a ellos las ordenanzas y las leyes, y muéstrales el camino por donde deben andar, y lo que han de hacer.
A este segundo consejo de Dios comencé entonces a escribir algunas reglas para el ministerio. Y le volví a dar las gracias.
Al final Dios me terminó diciendo:
23 Si esto hicieres, y Dios te lo mandare, tú podrás sostenerte, y también todo este pueblo irá en paz a su lugar.
Cerré la tapa de mi Biblia como alguien que cierra un cofre de tesoros. Y le hable a Dios: "Gracias por hablarme como un amigo, ahora sé que tú estás de mi lado".
Ese día sentí que Dios me había hablado como un amigo.
Que Dios los bendiga queridos Jóvenes.
Nos vemos en la celebración.
lunes, 25 de agosto de 2008
Cuando Dios te habla como amigo
Etiquetas:
Mensajes
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario