viernes, 8 de agosto de 2008

Devocional 19 (40 Días de Fe) - Puenting sin Soga


"Entonces invoquen el nombre de su dios, y yo invocaré el nombre del SEÑOR; y el Dios que responda por fuego, ése es Dios." Y todo el pueblo respondió: "La idea es buena." Y Elías dijo a los profetas de Baal: "Escojan un novillo para ustedes y prepárenlo primero, pues son los más, e invoquen el nombre de su dios, pero no le pongan fuego." Entonces tomaron el novillo que les dieron y lo prepararon, e invocaron el nombre de Baal desde la mañana hasta el mediodía, diciendo: "Oh Baal, respóndenos." Pero no hubo voz ni nadie respondió. Y danzaban alrededor del altar que habían hecho. Como al mediodía, Elías se burlaba de ellos y decía: "Clamen en voz alta, pues es un dios; tal vez estará meditando o se habrá desviado, o estará de viaje, quizá esté dormido y habrá que despertarlo." Y gritaban a grandes voces y se sajaban, según su costumbre, con espadas y lanzas hasta que la sangre chorreaba sobre ellos. Pasado el mediodía, se pusieron a gritar frenéticamente hasta la hora de ofrecerse el sacrificio de la tarde ; pero no hubo voz, ni nadie respondió ni nadie hizo caso. Entonces Elías dijo a todo el pueblo: "Acérquense a mí." Y todo el pueblo se acercó a Elías. Entonces él reparó el altar del SEÑOR que había sido derribado. Elías tomó doce piedras conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, a quien había venido la palabra del SEÑOR, diciendo: "Israel será tu nombre." Con las piedras edificó un altar en el nombre del SEÑOR, e hizo una zanja alrededor del altar, suficientemente grande para contener dos medidas (14.6 litros) de semilla. Dispuso después la leña, cortó el novillo en pedazos y lo colocó sobre la leña. Y dijo: "Llenen cuatro cántaros de agua y derrámenla sobre el holocausto y sobre la leña." Después dijo: "Háganlo por segunda vez; y lo hicieron por segunda vez." Y añadió: "Háganlo por tercera vez;" y lo hicieron por tercera vez. El agua corría alrededor del altar, y también llenó la zanja de agua. Y a la hora de ofrecerse el sacrificio de la tarde , el profeta Elías se acercó y dijo: "Oh SEÑOR, Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, que se sepa hoy que Tú eres Dios en Israel, que yo soy Tu siervo y que he hecho todas estas cosas por palabra Tuya. "Respóndeme, oh SEÑOR, respóndeme, para que este pueblo sepa que Tú, oh SEÑOR, eres Dios, y que has hecho volver sus corazones." Entonces cayó el fuego del SEÑOR, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y secó el agua de la zanja. Cuando todo el pueblo lo vio, se postraron sobre su rostro y dijeron: "El SEÑOR, El es Dios; el SEÑOR, El es Dios." Entonces Elías les dijo: "Prendan a los profetas de Baal, que no se escape ninguno de ellos." Los prendieron, y Elías los hizo bajar al torrente Cisón y allí los degolló. Lectura Bíblica: 1 Reyes 18:24-40

Dicen que el puenting te da una sensación única: lanzarse al vacío sin que nada, tan sólo una cuerda, nos sujeta al mundo, sólo se necesita un momento de decisión y ¡ya!. Si nunca lo has hecho y has visto a otros hacerlo, de hecho has pensado en todo el peligro y el tremendo riesgo de quienes participan. Para ellos, el tema es distinto: Ellos confían en su equipo, en la cuerda especial que usan, en los cálculos hechos con anterioridad, en las medidas de seguridad, etc.
Ahora, ¿te imaginas hacer puenting sin soga? No me refiero que en este momento te lances por la ventana de tu cuarto... ¡nada que ver!. A lo que voy es: “confiar en Dios aún cuando no hay seguridad humana que te sostenga”. Esto te lleva a actuar de tal manera que todo fuera directamente al fracaso si Dios no interviene según lo que El ha prometido hacer.
Elías es un ejemplo tremendo de esta confianza total, confianza que lo lleva a dar saltos de fe, a arriesgar. El relato es conocido: 450 profetas de un dios bamba, el desafío de Elías, la incapacidad de este dios de actuar y la respuesta de Dios, el Dios de Elías. Te imaginas que pasaba si Dios no actuaba... ¡chifa con Elías! Pero, esa no era una opción para el profeta.
¿Cuáles son los desafíos que se presentan en tu vida? ¿Cuál es el salto de fe que sabes, debes dar? Casi siempre frente a los retos nuestra tendencia es mirar nuestras capacidades, nuestras potencialidades (buscamos la soga que nos va a sostener), ¿crees que Elías podría haber salido de esta situación en sus fuerzas y recursos? Claro que no, ¿piensas que puedes hacer frente a tus retos en tus fuerzas? Si lo piensas así, tal vez esa es la razón por la que no arriesgas como debieras.
Cuando empezamos a entender que el Dios creador del Universo, que habita en lo alto y en lo santo, cuya grandeza no podemos dimensionar (ni siquiera podemos dimensionar el cosmos que Él creó) está de nuestro lado, diremos: Si estoy del lado de Dios, ¡no hay forma que alguien pueda oponérseme! ... ¡pobre del que se atreva a oponerse!
Detrás de esta conducta osada y arriesgada de Elías está una profunda obediencia a Dios, Elías hizo todo como Dios le había indicado. La obediencia es confianza y la confianza en Dios nos lleva a la acción. Vivir en fe es vivir en obediencia, vivir sabiendo lo que Dios nos dice que hagamos. Puedes pensar: ¿estos patas ya se rayaron con esto de la fe? ... ¡exacto! Debemos estar rayados con relación de los hombres para que seamos sabios en relación a Dios. Yo prefiero que Dios me considere sabio porque El es quien tiene el poder, los recursos, la seguridad de lo que promete a futuro. Y es esa locura de creerle a El lo que nos lleva a dar pasos de fe, a arriesgar, pero no son saltos al vacío, son saltos en las manos de Dios, son los saltos más seguros del mundo. Recuerda, nunca sabrás como es hasta que saltes... ¿estás listo?

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