viernes, 26 de septiembre de 2008

La Carta de Jonás

Amigos míos, estar en el pez es feo, estuve por tres días por desobediente, les animo a no desobedecer a Dios, olía muy mal y todo estaba salado, además de húmedo y mal oliente, olía a pescado muerto. El pez no digería bien la comida, será poque tal vez estuvo atorado con algo, ah verdad ese algo era yo, jeje, así que su comida me estaba mojando los pantalones. ¿Además adivinen que?, no había baño, ¿fuchila no?...

La otra ves me estaba acordando de que yo quería huir de Dios, pero huir de Dios es imposible, creanme. Lo bueno es que Dios me escuchó en mi angustia, clame a él en medio de la muerte, tres días clame y yo creí que ya estaba por morir, pero no. Aunque lo ultimo fue lo peor, porque sali con un gran vómito, despues de eso al descubrir que estaba fuera de esa tumba marina me bañé en el mar y di gracias a Dios por su paciencia conmigo, pero saben que me dejó vivir con una misión, buscar otras Nínives, el discurso es fácil, más fácil que los versículos de Crown. !! Arrepientanse!

Aún cada ves que quiero desobedecer me persigue ese olor a pescado, parece que se me impregnó en mi cuerpo, sólo huelete un poquito y oleras el olor a muerto que tenías antes de venir a Cristo, ese olor que se te quiere volver a pegar cuando lo desobedeces y vives como si Dios no te hubiera rescatado.

Soy un resucitado, despues de tres días, el señor me sacó de la tumba, y saben que: el Señor también los sacará de la tumba cuando el venga por segunda ves, si es que mueren, porque sino, irán de frente al cielo con él, ¿qué chevere no?, creanme yo estoy con él ahora. Y ese pez desgraciado no lero lero jojolete...

Dios no me los deje sin disciplina y amor.


JONÁS

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