jueves, 29 de enero de 2009

HE PECADO

La ves pasada compartía con un amigo lo que se siente cuando uno peca... realmente tratábamos de explicarlo pero no encontrábamos las palabras...hasta que vimos un pasaje en Levítico 26 que habla bien claro sobre las recompensas de la obediencia y por antítesis podemos sacar las consecuencias.

Que hermoza es la palabra que tiene las mejores descripciones de lo que el hombre puede sentir o pasar.

Vendrá la lluvia a su tiempo y la tierra rendirá sus frutos:
El pecado hace que sintamos que las cosas no suceden cuando deberían, como si lo que estás esperando demorara más, como si estuvieras cayendo pero la caída demora mucho y no llegas al suelo, como si estuvieras en suspenso todo el tiempo esperando el golpe del suelo y vives así. En la angustia del que vendrá despues, en el desorden de las ideas que no te dejan hilar los pensamientos para saber que viene. Vives en lo inesperado, y lo que esperas no llega a su tiempo.

Y comeréis vuestro pan hasta saciaros:
El pecado te quita la sensación de satisfacción y plenitud que tenías cuando estabas en paz con Dios, como si hubieran arrancado algo que tenías dentro, sientes como si no estuvieras satisfecho con tu vida, y tu vida no estuviera satisfecha contigo. Una buena comida satisface más cuando estás en paz con Dios que cuando estás en pecado. El sueño ya no es una forma de satisfacer una necesidad sino huir de la insatisfacción y te levantas cansado como si huir tanto de la insatisfacción te hubiera dejado cansado y por lo tanto insatisfecho con tu necesidad de sueño.

Y habitaréis seguros en vuestra tierra:
¿De qué tienes miedo cunado pecas?. De nada, lo que pasa es que la confianza y seguridad que te da andar en la presencia de Dios es tan grande, que cuando se va, parece que estuvieras en el temor y la inseguridad. Me pueden quitar el nombre y todo lo que poseo, me pueden zarandear pero si estoy bien con mi Dios, estoy seguro y con gozo. Pero si no estoy bien con Dios, asío tenga todo el oro del mundo y esté en el Edén moriría de miedo y me escondería porque estoy desnudo. Jesús enfrentó a Satanás en el desierto porque estaba bien con Dios, Adán se escondió de Dios en el Edén porque estaba en pecado.

Porque yo me volveré a vosotros, y os haré crecer:
Creo que esta es la peor consecuencia del pecado. ¿Nunca te ha pasado?: que sientes a veces que alguien te está mirando, y volteas y lo ampayas justo mirándote, pues en este caso pasa algo parecido pero a la ves. Sentir que Dios te da la espalda es terrible. Pero es una sensación que puede producir el pecado.

Felizmente entre todas estas cosas, y muchas más la gracia produce todo lo contrario, es la gracia como la vuelta a la esquina, que cambia por completo tu camino y está siemrpe cerca.

Por la gracia de la salvación nunca más habrán golpes mortales para el creyente, es como si el enemigo quisiera dejarte fuera de combate pero sus golpes más fuertes caen en el yelmo de la salvación.

Hoy agradezco a mi Dios por su infinita paciencia, la misericordia de Dios se ha renovado hoy en tu vida amigo, no la desperdicies, disfruta de la las bendiciones de la obediencia:

3 Si anduviereis en mis decretos y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra,
4 yo daré vuestra lluvia en su tiempo, y la tierra rendirá sus productos, y el árbol del campo dará su fruto.
5 Vuestra trilla alcanzará a la vendimia, y la vendimia alcanzará a la sementera, y comeréis vuestro pan hasta saciaros,(C) y habitaréis seguros en vuestra tierra.
6 Y yo daré paz en la tierra, y dormiréis, y no habrá quien os espante; y haré quitar de vuestra tierra las malas bestias, y la espada no pasará por vuestro país.
7 Y perseguiréis a vuestros enemigos, y caerán a espada delante de vosotros.
8 Cinco de vosotros perseguirán a ciento, y ciento de vosotros perseguirán a diez mil, y vuestros enemigos caerán a filo de espada delante de vosotros.
9 Porque yo me volveré a vosotros, y os haré crecer, y os multiplicaré, y afirmaré mi pacto con vosotros.
10 Comeréis lo añejo de mucho tiempo, y pondréis fuera lo añejo para guardar lo nuevo.
11 Y pondré mi morada en medio de vosotros, y mi alma no os abominará;
12 y andaré entre vosotros, y yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo.(D)

Dios los bendiga

2 comentarios:

  1. gracias por hacerme recordar

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  2. De nada amigo... disfruta la gracia de Dios y las bendiciones de la obediencia, todos los días son días de gracia y una nueva oportunidad para el creyente...

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