Sino que Renueva su entendimiento:
Sólo hace falta subir al transporte público un día y ver como entre la luz del sol del medio día que se escurre entre las ramas, en medio del adormecimiento que produce el banboleo de las ruedas, y el traqueteo de fierros viejos, suena una melodía radial que parece susurrarle al oido de todos los pasajeros medio dormidos y con las defensas bajas cosas tan sútiles como "entrégate aún no te siento, deja que tu cuerpo se acostumbre a mi calor..." hasta cosas tan directas como: "...que se toca el cielo cuando se está pecando...". En medio de esta escena levantamos la cabeza y nos ponemos atentos, cuidamos que estas cosas no entren en nuestro corazón y tratamos de imaginarnos como influiran en las decisiones de estas personas lo que escuchan ahora. Sentimos ganas de decirles que se pongan atentos con lo que escuchan.
Bajamos del transporte y nos topamos con el letrero, un poco más allá un kiosko con periódicos chicha, dos pasos más allá la clínica de cirugía estética a puesto una mala publicidad. Hemos logrado esquivar las miradas, todo eso es inmoralidad y no le agrada a mi Dios, reafirmamos nuestro compromiso, recordamos que la lampara del cuerpo son los ojos.
Llegamos a casa y tenemos una clara conclusion, este sistema en el que nos movemos no sólo no tiene a Dios, sino que lo rechaza.
No se conforma a este siglo:
Un día me puse a meditar, de niños muchos querían ser bomberos o astronautas, pero cuando fueron haciendose jóvenes, y conforme se acercaba más el día del examen de ingreso, surgieron otras carreras más rentables, más útiles, más al alcance. Los consejos de nuestros padres y sus reacciones frente a nuestras expectativas nos iban poniendo los pies en la tierra, creo que es parte del proceso de madurez de un joven, diferenciar lo "ideal" de lo real. Pero también es verdad que es una caracteristica de nuestros tiempos la desilución frente a todos los ideales. La segunda Guerra Mundial desilusionó a los humanistas que creían que el hombre era bueno, la caída de la ex-unión sovietica desilucionó a los comunistas, la crisis financiera de los Estados Unidos desiluciona a los defensores del libre mercado.
Es tanta la desilución de cualquier ideal, que se ha creado un nuevo genero de películas, todas las películas que tratan sobre héroes imaginarios muriendo por un ideal se llaman "Películas Epicas". Es por eso que en nuestro cerebro parece que hay un interruptor que en este tiempo se puso "OFF". Todo lo ideal, todo lo épico, todo lo que implica un sacrificio por un ideal, está en "OFF" en nuestro cerebro, es una "conducta no existente".
Pero los jóvenes creyentes no sólo creen en los ideales, sino que su heroe máximo es una persona completamente histórica y real que murió por un ideal y al tercer día resucitó. Y para nosotros no es un bonita película epica, sino un ejemplo a seguir, porque ejemplo nos dejó para que sigamos sus pisadas. Aunque esto choque contra todo el conformismo postmoderno de hoy, el joven creyente está dispuesto a seguir a este ideal (que no es una causa sino una persona), aunque esto le cueste sacrificio, dolor y para el resto de este mundo le parezca un desperdicio. El jóven creyente no está llamado a sólo ver las películas épicas, sino a hacer de su vida una.
Y comprueba lo buena que es la voluntad de Dios con la practica:
5 jóvenes se reunían en el internado de una universidad en un país lejano para orar. Comenzaron a hacer vigilias y ayunos juntos y a pesar de esto eran los primeros de las clases a las que asistían, algo les ardía en el interior, día a día al examinar la realidad que los rodeaba entendían cada ves más el drama en el que estaba sumergida la humanidad, y tenían un sentimiento que les quemaba de no estar conformes con su vida espiritual, eran jóvenes que no se conformaban con su siglo, las realidades espirituales comenzaron a estremecerse, algo estaba por ocurrir... ¿quiénes son estos jóvenes?, ¿cómo se llaman?... si tú joven estás leyendo esto, y esto último te suena a una película épica, y sientes que no estoy hablando de tí... has el switch, pon tu cerebro en "ON", no te conformes a este siglo y comprobarás lo buena que es la voluntad de Dios para tu vida.
Sólo hace falta subir al transporte público un día y ver como entre la luz del sol del medio día que se escurre entre las ramas, en medio del adormecimiento que produce el banboleo de las ruedas, y el traqueteo de fierros viejos, suena una melodía radial que parece susurrarle al oido de todos los pasajeros medio dormidos y con las defensas bajas cosas tan sútiles como "entrégate aún no te siento, deja que tu cuerpo se acostumbre a mi calor..." hasta cosas tan directas como: "...que se toca el cielo cuando se está pecando...". En medio de esta escena levantamos la cabeza y nos ponemos atentos, cuidamos que estas cosas no entren en nuestro corazón y tratamos de imaginarnos como influiran en las decisiones de estas personas lo que escuchan ahora. Sentimos ganas de decirles que se pongan atentos con lo que escuchan.
Bajamos del transporte y nos topamos con el letrero, un poco más allá un kiosko con periódicos chicha, dos pasos más allá la clínica de cirugía estética a puesto una mala publicidad. Hemos logrado esquivar las miradas, todo eso es inmoralidad y no le agrada a mi Dios, reafirmamos nuestro compromiso, recordamos que la lampara del cuerpo son los ojos.
Llegamos a casa y tenemos una clara conclusion, este sistema en el que nos movemos no sólo no tiene a Dios, sino que lo rechaza.
No se conforma a este siglo:
Un día me puse a meditar, de niños muchos querían ser bomberos o astronautas, pero cuando fueron haciendose jóvenes, y conforme se acercaba más el día del examen de ingreso, surgieron otras carreras más rentables, más útiles, más al alcance. Los consejos de nuestros padres y sus reacciones frente a nuestras expectativas nos iban poniendo los pies en la tierra, creo que es parte del proceso de madurez de un joven, diferenciar lo "ideal" de lo real. Pero también es verdad que es una caracteristica de nuestros tiempos la desilución frente a todos los ideales. La segunda Guerra Mundial desilusionó a los humanistas que creían que el hombre era bueno, la caída de la ex-unión sovietica desilucionó a los comunistas, la crisis financiera de los Estados Unidos desiluciona a los defensores del libre mercado.
Es tanta la desilución de cualquier ideal, que se ha creado un nuevo genero de películas, todas las películas que tratan sobre héroes imaginarios muriendo por un ideal se llaman "Películas Epicas". Es por eso que en nuestro cerebro parece que hay un interruptor que en este tiempo se puso "OFF". Todo lo ideal, todo lo épico, todo lo que implica un sacrificio por un ideal, está en "OFF" en nuestro cerebro, es una "conducta no existente".
Pero los jóvenes creyentes no sólo creen en los ideales, sino que su heroe máximo es una persona completamente histórica y real que murió por un ideal y al tercer día resucitó. Y para nosotros no es un bonita película epica, sino un ejemplo a seguir, porque ejemplo nos dejó para que sigamos sus pisadas. Aunque esto choque contra todo el conformismo postmoderno de hoy, el joven creyente está dispuesto a seguir a este ideal (que no es una causa sino una persona), aunque esto le cueste sacrificio, dolor y para el resto de este mundo le parezca un desperdicio. El jóven creyente no está llamado a sólo ver las películas épicas, sino a hacer de su vida una.
Y comprueba lo buena que es la voluntad de Dios con la practica:
5 jóvenes se reunían en el internado de una universidad en un país lejano para orar. Comenzaron a hacer vigilias y ayunos juntos y a pesar de esto eran los primeros de las clases a las que asistían, algo les ardía en el interior, día a día al examinar la realidad que los rodeaba entendían cada ves más el drama en el que estaba sumergida la humanidad, y tenían un sentimiento que les quemaba de no estar conformes con su vida espiritual, eran jóvenes que no se conformaban con su siglo, las realidades espirituales comenzaron a estremecerse, algo estaba por ocurrir... ¿quiénes son estos jóvenes?, ¿cómo se llaman?... si tú joven estás leyendo esto, y esto último te suena a una película épica, y sientes que no estoy hablando de tí... has el switch, pon tu cerebro en "ON", no te conformes a este siglo y comprobarás lo buena que es la voluntad de Dios para tu vida.

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